Fuertes aumentos del salario mínimo
De la teoría a la práctica: 15 medidas ensayadas con éxito
Cuando, en verano de 2025, el Nuevo Frente Popular propuso elevar el salario mínimo interprofesional a 1.600 euros netos al mes, la patronal francesa puso el grito en el cielo. Y así suele responder la patronal en todos los países ante cada petición de aumento.
«De la A a la Z, sus efectos serían devastadores», estimó Patrick Martin, presidente de la patronal Medef. Habría que creer, pues, que los numerosos países que lo han subido son bastante despreocupados, ya que en los últimos 10 años el salario mínimo bruto se ha disparado en países como en España (+82,4%), Alemania (+49,7 %), Países Bajos (+46 %) y Bélgica (+37,8 %), entre otros.
En esta década, el salario mínimo en Francia solo ha progresado el 23,6%, lo que ha provocado un desajuste en su nivel (1.803 euros brutos mensuales) respecto a los países vecinos de similar capacidad adquisitiva, donde se sitúa por encima de los 2.000 euros brutos al mes. El crecimiento en España ha sido muy notable, pero partía de un nivel mucho más bajo y, con 1.381 euros —calculado sobre 12 pagas— sigue todavía lejos del francés.
Por supuesto, hay que ser prudente...