La guerra que nunca terminó
Violar a las mujeres del bando enemigo, dejarlas embarazadas y obligarlas a parir. Poco o nada se habla del día después de esta arma de guerra. Pese a la firma de la paz, el infierno sigue si vives cerca de tus agresores, libres y sin ser juzgados.
Violar a las mujeres del bando enemigo, dejarlas embarazadas y obligarlas a parir. Poco o nada se habla del día después de esta arma de guerra. Pese a la firma de la paz, el infierno sigue si vives cerca de tus agresores, libres y sin ser juzgados.
¿Cuándo termina una guerra? Es uno de los dos grandes interrogantes a los que el colectivo Cultura i Conflicte confronta al público en su primera producción, Encara hi ha algú al bosc. Este proyecto artístico singular, que se despliega en una obra de teatro, un documental y una exposición fotográfica, ve la luz tras dos años de trabajo, ocho viajes a Bosnia y el reto añadido de levantar el telón en Sarajevo en 2021.
Ha transcurrido un cuarto de siglo desde los acuerdos de Dayton, o el fin formal del conflicto de Bosnia. Pero sobre el escenario, un bosque móvil encarna el dolor y el miedo que pervive en mujeres como Nevenka, interpretada por Ariadna Gil. Olvidadas, cuando no menospreciadas por las autoridades —las de su país y las instituciones internacionales, y a menudo rechazadas por su propia familia— hasta 50.000 niñas y mujeres sobrevivieron a violaciones...