Millones de vidas a la intemperie
Los recortes brutales en la ayuda al desarrollo, impulsados por EE UU pero seguidos también por la mayoría de países ricos, ya tienen consecuencias dramáticas sobre el terreno, especialmente para las mujeres.
Mientras que los principales países proveedores de ayuda al desarrollo en el mundo han reducido drásticamente su financiación, con EE UU a la cabeza, las consecuencias ya se dejan sentir en los países beneficiarios, en particular, para las mujeres.
En las zonas rurales del sur de Ecuador, por ejemplo, la ONG Las Hijas de Pandora lleva cinco años luchando contra la violencia sexual y los embarazos juveniles. Hoy intenta sobrevivir con un presupuesto anual de unos 1.700 euros tras la interrupción de su financiación.
"Esperábamos recibir 17.000 euros este año, pero los procesos de renovación de las convocatorias de proyectos en las que participábamos no fueron retomados", explica Constanza Jáuregui Tama, fundadora de la ONG y quien añade: "Dependemos tanto de fondos públicos del Estado ecuatoriano como de fondos de cooperación internacional, que han sido reducidos".
Como consecuencia, Jáuregui Tama y las otras cinco voluntarias ya no pueden desplazarse a las zonas remotas de la Amazonia y de los Andes, donde ofrecían apoyo psicológico y legal gratuito a mujeres víctimas de violencia y organizaban talleres de...