Las crisis relanzan la banca pública
El ‘crash’ financiero, la pandemia y los grandes retos sociales y medioambientales revitalizan en todo el mundo un modelo que la ortodoxia neoliberal quiso liquidar.
¿Qué tienen en común Alemania, Suiza y Estados Unidos? Aquí va una respuesta posible, muy poco arriesgada: son democracias liberales de referencia, potencias económicas de base capitalista y con gobiernos que se han ido escorando a la derecha en los últimos años. Complemento para nota: y albergan bancos públicos que funcionan muy bien y que nadie pone en cuestión. Alemania cuenta con uno de los bancos públicos de desarrollo mejor valorados del mundo, KfW, con activos que superan los 550.000 millones de euros, y también una extraordinaria red de bancos públicos federales (Sparkassen).
Ambos modelos son parte fundamental de la explicación del milagro económico alemán de la segunda mitad del siglo XX. En Suiza, no son los famosos gigantes financieros con sede en este país, sino la banca pública cantonal (Kantonalbanken), la que recoge el ahorro de la ciudadanía y lo invierte en el tejido productivo local, con cuotas de mercado que en algunas zonas alcanza el 60%, lo que explica que las pymes tengan las mejores condiciones imaginables de acceso a la financiación.
Y en Estados Unidos, el banco público de Dakota del...