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Refugiados de primera y de segunda

Europa ofrece mejor trato a quienes huyen de la guerra de Ucrania

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Octubre 2023 / 117
Ucrania refugiados

Ilustración Lola Fernández

"Los refugiados se dividen en categorías —primera clase, segunda clase—, según su color de piel y país de origen, ya sea desarrollado o no". La frase no es de un activista por los derechos de los migrantes, sino del Papa Francisco en su discurso de Semana Santa del año pasado.

Solo el primer mes de la guerra en Ucrania causó un éxodo de tres millones de refugiados (ahora ya se superan los ocho millones). La Comisión Europea inmediatamente aplicó la directiva de protección temporal, que no había sido utilizada nunca en sus 20 años de existencia.

Esta directiva brinda protección colectiva por un periodo de tres años. Es decir, que cualquier ucraniano, sin la evaluación individualizada de cada solicitud de asilo, accedió a una protección temporal, derecho a trabajar, a recibir educación y atención sanitaria. 

La respuesta de Europa fue muy diferente de la que había sido unos años antes, en 2015. Entonces Europa se mostró colapsada ante el cerca del millón de refugiados e inmigrantes que llegaron a sus costas (más del 75% huyendo de  persecución y de conflictos en Siria, Afganistán oeIrak, según ACNUR). Y lo que hizo fue aumentar el dinero para poner freno a la llegada de los desplazados. Más muros.

Diferentes ONG y personas expertas en migraciones denunciaron ya entonces que la Unión tenía capacidad para actuar distinto. 

“El conflicto en Ucrania ha visibilizado una política de doble rasero con relación al acceso a la protección, ya que las personas que huyen de otras guerras como Siria, o que escapan de países en conflicto en África, solo encuentran obstáculos para acceder a las fronteras europeas, mientras que la invasión rusa ha mostrado que cuando hay voluntad política se pueden adoptar medidas con rapidez”, insisten desde Amnistía Internacional. Y añaden: “En España, las medidas adoptadas para hacer frente a las necesidades de las personas procedentes de Ucrania contrastan con las indignas condiciones de acogida en Canarias en 2020 o el uso excesivo de la fuerza en las fronteras de Ceuta y Melilla, y visibilizan este trato diferenciado”.

Nuria Díaz, coordinadora de incidencia y comunicación de la  Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), considera la cuestión una estrategia geopolítica más que un tema de racismo. “Hay asuntos estratégicos que, sin duda, influyen en las decisiones que se toman", explica. "Sin embargo, desde CEAR siempre reivindicamos un nivel de protección igual para todas las personas que tienen que huir”. 

Desde la UE, no se dice abiertamente, pero se habla  soto voce. “Estamos en guerra”, decía claramente —en primera persona del plural—  un funcionario de la Comisión Europea ante un grupo de periodistas en Bruselas hace unos meses. La guerra es “nuestra” y los refugiados son “nuestros refugiados”.

Protección internacional

En España, quinto país de la UE en concesiones de protección temporal a refugiados de Ucrania, según ACNUR, más de 170.000 personas se han beneficiado de esta medida. “De ellas, 96.700 han pasado por uno de los cuatro Centros de Recepción, Atención y Derivación (CREADE) que las autoridades establecieron en tiempo récord. En estos centros, en apenas unas horas, las personas refugiadas son registradas, informadas y derivadas a servicios sociales si lo necesitan”.

CEAR ha solicitado al Gobierno español que los CREADE se apliquen también para otras nacionalidades. Al cierre de esta edición todavía no habían obtenido respuesta.•