“El sinhogarismo es el fracaso más extremo del estado de bienestar”
Mariana Vilnitzky entrevista a Elena Matamala Experta en sinhogarismo. Fotografías Javier de Vicente
¿Quién puede acabar en la calle? La respuesta no remite a un perfil marginal, sino a un sistema que no garantiza derechos básicos. Elena Matamala, experta en sinhogarismo, reflexiona sobre vivienda, salud, género vejez y juventud en la actualidad.
¿Cualquiera puede acabar en la calle?
Antes se pensaba que las personas sin hogar eran un grupo muy ajeno, casi culpable de su situación. Hoy, cada vez más personas sentimos que somos vulnerables frente a la exclusión residencial. En el imaginario colectivo ya no resulta tan ajeno. Conocemos a alguien que tiene dificultades para pagar el alquiler, que ha pasado por un proceso de desahucio o que vive al límite. Esto no quiere decir que el estigma haya desaparecido. Muchas personas no acaban literalmente en la calle porque activan otros recursos —familia, amistades, soluciones temporales—, pero están en riesgo igualmente.Antes, el sinhogarismo estaba asociado a un perfil concreto: hombre de unos 50 años, con problemas de adicción, patología mental, español, descuidado. Ese estereotipo dejaba fuera a mucha gente y hacía que la mayoría no se viera identificada ni expuesta...