De la austeridad a la inseguridad: repercusiones políticas y sociales
La austeridad engloba un ideario económico y forma parte del ADN del sistema capitalista. Es la causa última de muchas de las graves crisis que vivimos, pero en cambio se nos presenta como remedio
“Austeridad” es una palabra incómoda que los economistas han evitado desde la crisis europea de la deuda soberana de la década de 2010, pero no por ello, ha dejado de estar vigente. Es más, forma parte del ADN de nuestro sistema socioeconómico y es invocada cada vez que los trabajadores tienen a su alcance la posibilidad de obtener la más mínima ventaja en las negociaciones salariales o en las condiciones de trabajo. Y resurgió con los primeros brotes verdes tras la pandemia ‒con las víctimas aún recientes‒, cuando desde muchos sectores económicos se multiplicaron las quejas por la inflación y el derroche en el gasto público.
Entre la opinión pública de Estados Unidos, se extendió el argumento de lo “injusto” que resultaba que muchos trabajadores ganaran más dinero gracias a las prestaciones por desempleo que con sus empleos a tiempo completo antes de la pandemia. No deja de ser paradójico que el grueso de las críticas se depositara en los trabajadores, y no en los bajos salarios pagados por sus empleadores. Más aún cuando estas mismas empresas estadounidenses obtuvieron en paralelo una lluvia de...