Accede sin límites desde 55 €/año

Suscríbete  o  Inicia sesión

El euro digital: un asunto muy político

¿Apostamos por que los pagos sean un servicio público, seguro y transparente o abrazamos los intereses privados?

Comparte
Pertenece a la revista
Febrero 2026 / 143

A primera vista, el euro digital no tiene nada de revolucionario. Ya pagamos sin necesidad de introducir físicamente una tarjeta de crédito en el datáfono y sin pasar su banda magnética por una ranura. Podemos pagar con el teléfono móvil y a través de aplicaciones como Apple Pay y Wero, que aspira a ser el Bizum europeo. Sin embargo, el desarrollo del euro digital es crucial. ¿Por qué? Porque el euro digital no es una cuestión técnica: es un asunto profundamente político.

Empecemos por disipar un malentendido fundamental. El euro digital no es una moneda nueva. No es una criptomoneda ni un euro “diferente”. Es exactamente el mismo euro que tenemos hoy en nuestras carteras o cuentas bancarias. La única novedad es su forma: digital.
Hoy en día podemos pagar con billetes, con tarjeta bancaria o mediante aplicaciones móviles. El euro digital vendrá a completar este abanico de opciones. En la práctica, cada ciudadano dispondrá de un monedero digital, accesible desde su teléfono, que contendrá euros digitales. ¿Tiene usted un smartphone? Pues tendrá un monedero de euros digitales, que incluso podrá utilizarse...

Conoce las opciones de suscripción

Si quieres recibir artículos gratuitos, déjanos tu correo