Inflación de márgenes en España
El BCE sube los tipos de interés aplicando el manual neoclásico, pero la subida de precios se explica sobre todo por las ganancias del oligopolio del refino de petróleo.
El fantasma de la inflación vuelve a acechar sobre la economía española, pero también a nivel global, fundamentalmente por el nuevo repunte de los precios internacionales de la energía. En agosto, el IPC general en España, según el avance del INE, escaló hasta el 4,3% anual, y el 3,2% anual a nivel de la Unión Europea. La inflación subyacente en España se moderó hasta el 2,9%, aunque habrá que esperar al dato final. La consecuencia inmediata del nuevo episodio inflacionista es que el Banco Central Europeo (BCE) ha decidido elevar los tipos oficiales de la zona euro del 2,25% al 2,5%, lo que supondrá una merma de la renta disponible de hipotecados, pero previsiblemente no mejorará la retribución de los ahorradores.
Esta decisión, tan esperada como ineficaz y negativa, apenas suscita debate entre los miembros del Consejo del BCE, dado que se sigue a pies juntillas la teoría neoclásica del dinero, y que la inflación es un fenómeno estrictamente monetario. La realidad, sin embargo, choca contra el cliché académico establecido en Occidente, y permite esgrimir otros argumentos y variables explicativas del sensible...