Keynes o el fin del mito del paro voluntario
La Teoría general de John Maynard Keynes abre con un análisis crítico de los 'dos postulados fundamentales' del análisis neoclásico del mercado de trabajo, que permiten definir la oferta y la demanda de trabajo. El primer postulado establece que el salario de equilibrio equivale a la productividad marginal del trabajo, es decir, que la demanda de trabajo por parte de la empresa es función de un arbitraje, en el margen, entre lo que cuesta el trabajo (el salario) y lo que rinde (su productividad). Keynes acepta este postulado y considera que la empresa demandará trabajo mientras este rinda más de lo que le cuesta.
El segundo postulado, que sirve de base para definir la oferta de trabajo por parte del individuo, sostiene que dicho salario compensa la desutilidad marginal del trabajo [el palabro se refiere a los motivos que induzcan a una persona a no trabajar antes que aceptar un salario con un rendimiento inferior a un determinado límite]. Así, cada individuo fija un nivel salarial a partir del cual está dispuesto a trabajar, punto en el que la penosidad del trabajo (su 'desutilidad') queda compensada por la satisfacción...