El hogar nuclear estalla en pedazos
Los hogares españoles de hoy no se parecen en nada a los de 1991: proliferan los unipersonales, retroceden las familias extensas y menos gente vive en cada piso.
Si hoy abrimos la puerta de un hogar en España, encontramos que en él vive, de media, una persona menos de las que hubiéramos hallado hace unas décadas. En la década de 1970, era frecuente que residieran juntos representantes de al menos tres generaciones: la abuela y el abuelo, junto con hijos, hijas, nietos y nietas. Sin embargo, los denominados 'hogares extensos', en los que conviven bajo el mismo techo, como mínimo, cinco familiares, han pasado a ser casi excepción. Solo desde principios de la década de 1990, la cifra se ha hundido un 73%.
El paso del hogar extenso a otro que incluye solo progenitores y descendientes no es algo nuevo. Lo que los datos sobre hogares revelan hoy es una nueva vuelta de tuerca a este segundo modelo, el del hogar nuclear, que se ha desdibujado por completo. Uno de esos datos es la escalada del número de hogares en los que solo vive una persona. Entre 1991 y 2022, los hogares unipersonales aumentaron el 81%.
Esta tendencia es una de las piezas del puzle de los profundos cambios sociales —demográficos, culturales, familiares, más los debidos a condicionamientos económicos— producidos en...