No es inevitable
Resistencia: Estamos a tiempo de rechazar el modelo de sociedad digital que trata de imponer el 'establishment' económico y tecnológico.
Los portavoces del establishment económico y tecnológico aseguran que el despliegue de una nueva ola tecnológica que incluye la robótica, la inteligencia artificial y el Internet de las cosas supondrá el inicio de otra revolución industrial y el tránsito hacia una sociedad digital. Anuncian también que ello cambiará de modo radical cómo vivimos, trabajamos y nos relacionamos unos con otros.
Es un discurso que no puede aceptarse sin más como inevitable. De entrada porque, a diferencia de lo que resulta obligado para otros cambios de menor entidad, los abanderados de las nuevas tecnologías no consideran necesario someter sus propuestas a ningún tipo de aprobación democrática. Admiten que, como las anteriores, su revolución tecnológica generará ganadores y perdedores. Pero intentan acelerarla con la expectativa de dictar unas reglas del juego que les garanticen acabar en el bando de los ganadores, en tanto que se desentienden de la suerte de los perjudicados, que endilgan a los gobiernos o al resto de la sociedad.
Cuando una sociedad adopta a gran escala una tecnología, suscribe un contrato cuyas consecuencias y...