De la plataforma a las violencias machistas
Los datos de los países europeos apuntan a que la economía de plataforma produce un incremento de las violencias machistas
Han pasado 25 años desde que se inició la transición de la fábrica como unidad de producción de referencia de la economía industrial del siglo XX a las plataformas digitales. La pandemia ha acelerado aún más la expansión de la economía de plataforma, basada en un modelo de trabajo mediado por plataformas digitales, como Taskrabbit y Uber. Antes de la covid-19, el 11% de la población activa de la UE había prestado servicios a través de una plataforma, frente al 20% de después. En paralelo, desde la covid-19, el progreso hacia la igualdad de género se ha ralentizado y, particularmente, las violencias machistas se han incrementado. Los análisis apuntan a ello. Y esto, tanto en los modelos basados en capitalismo extraccionista como Upword y Deliveroo, como en los alternativos prosociales como el cooperativismo de plataforma o en la tradición previa de comunes digitales. Respecto al impacto de la economía de plataforma en violencias machistas un primer estudio exploratorio, que hemos llevado a cabo en el grupo de investigación Dimmons (junto con Carlos Guardian, Susana Galan y Ricard Espelt) apunta a la hipótesis...