James Monroe, Un pragmático que se convirtió en doctrina
La política exterior de EE UU no se comprende sin la figura del 5º presidente (1817-1825), que puso las bases para la hegemonía del país en el continente y, tras varios corolarios, en todo el mundo
Hoy todo el mundo habla de la “Doctrina Donroe” (palabro fruto de la fusión de los apellidos de los presidentes James Monroe y Donald Trump), señalando que esta podría considerarse un nuevo corolario (el sexto) de la Doctrina Monroe. Previamente habría el corolario Polk (1845), en referencia al 11º presidente, James Knox Polk, que impulsa y justifica la expansión territorial de Estados Unidos anexionándose Texas, parte de México a la vez que incorpora California el Suroeste; el Roosevelt (1904), del 26º presidente, Theodore Roosevelt, que sienta las bases del expansionismo hemisférico con las ocupaciones de Cuba, Puerto Rico, República Dominica y Nicaragua, y que muestra “un buen garrote” a quienes no se alinean con su administración; el Taft (1909-1913), presidente amigo y colaborador íntimo de su predecesor, que inaugura la llamada “Diplomacia del dólar” utilizando el control económico como instrumento de la influencia política hacia los países latinoamericanos; el Wilson (1913-1921), del presidente siguiente, que justifica el intervencionismo para promover la democracia y valores morales en su patio...