Los jóvenes lideran el cambio
Se ha convertido en habitual señalar a los jóvenes como si ahora fueran complacientes y hasta conservadores, cuando no indolentes o directamente ultras.
Y, sin embargo, son ellos los que están liderando una de las revoluciones silenciosas con mayor impacto real en la vida cotidiana de la ciudadanía: la que se propone transformar cómo se ejerce el liderazgo y cómo se organizan las empresas, que en muchos casos es el lugar donde se pasan más horas al día, para que sean espacios más amables y alineados con los valores de cada uno, con sus intereses vitales y con un propósito que no sea únicamente ganar dinero.
¡Abajo la cultura del ordeno y mando de cúpulas casi siempre exclusivamente masculinas, del cobra y cállate, del entrega tu vida entera a la causa, del aguanta y llora en el baño!
Ciertamente, no han hecho pintadas inspiradas en la imaginación al poder ni son de organizar grandes manifestaciones, pero las generaciones más jóvenes están obligando a las empresas a cambiar su cultura corporativa tradicional como condición para involucrarse, sobre todo en puestos directivos: con las reglas de siempre, no,...