Mujeres atadas a los hombres
El 50% de ellas estarían en riesgo de pobreza si estuvieran solas. Las familias “monomarentales”, las más pobres.
No es baladí ni es una frase hecha. La pobreza tiene cara de mujer. Hay hasta pobreza de género estadística. Es decir, incluso las formulaciones estadísticas sobre pobreza están basadas en promedios que en muchos casos obvian la perspectiva de género, y que no reflejan la realidad claramente. Son estadísticas pobres.
“No es algo que se haga con mala intención, pero sí sucede que falta una cierta perspectiva de género en la estadística, cuando la mayor parte de las personas que trabajan los números son hombres”, explica Ángel Belzunegui Eraso, director de la cátedra de Inclusión Social y profesor titular de sociología de la Universidad Rovira i Virgilli.
Belzunegui no es experto en género, sino en pobreza. Y le sorprendió que los resultados de las estadísticas oficiales para España del índice de riesgo de pobreza (AROPE, por sus siglas en inglés: At Risk of Poverty and/or Exclusión) equipararan al hombre con la mujer, cuando muchos otros indicadores hacen ver que ellas perciben menores salarios y menores pensiones y que son las que tienen cifras mayores de desempleo.
Pero en el ámbito familiar hay...