El reto de ser europeístas
El 20 aniversario del euro ha coincidido con la respuesta de la Unión Europea a la crisis provocada por la covid-19, que ha supuesto un salto cualitativo en la integración del continente. Esta coincidencia ha favorecido sustancialmente el balance de esta primera etapa de la moneda única.
Durante sus primeros 20 años de vida, el euro y el proyecto europeo han sobrevivido tras superar con dificultades importantes adversidades y crisis como la bancaria (2008), la de Grecia (2009), la de deuda pública (2010-2012) y la causada por la avalancha de inmigración (2015).
Debido a la falta de una política fiscal común y a las erróneas medidas de austeridad impuestas tras la crisis financiera, la Unión, lejos de reducir las distancias entre los Estados, ha acentuado sus divergencias, como señaló el profesor Joseph E. Stiglitz en El euro (Taurus, 2016). En cambio, la sorprendente rapidez con que la UE acordó importantes paquetes de ayudas financieras en abril y julio de 2020, a través del endeudamiento común, para apoyar a los países más perjudicados por la epidemia ha cambiado sustancialmente la opinión sobre la Unión. Las ayudas superan los 800.000 millones de euros, de los que 390.000 millones serán a fondo perdido.
El estudio The fiscal implications of the EU’s recovery package, del Banco Central Europeo, elaborado por los economistas Alessandro Giovannini, Sebastian Hauptmeier, Nadine Leiner-Killinger...