Vivienda para todos
Ideas que se experimentan en Europa para ampliar el parque de pisos sociales y asequibles con el fin de atajar la especulación inmobiliaria
En los trenes llenos de gente entrando en ciudades vacías, la pandemia hizo visible que buena parte del personal de limpieza, enfermería, reparto, hostelería y supermercados —sin teletrabajo a la vista— no puede permitirse vivir en las urbes donde, mal que bien, se gana la vida.
Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la demanda de vivienda asequible es superior a la oferta, pero el problema se agudiza "en las zonas ricas en empleos y entre las capas con rentas más bajas".
Su informe Building for a better tomorrow: policies to make housing more affordable de este año incide en que una importante proporción de hogares del quintil más bajo de ingresos paga "una carga excesiva en costes de vivienda" que desde 1995 ha ido proporcionalmente a más. En España, la sobrecarga entre los inquilinos de bajos ingresos es de las más elevadas, del 63,9%, por detrás de Chile, Croacia y Grecia. Se llevan la palma las personas más jóvenes, pues el aumento de precios se cruza con el empleo precario temporal.
Recorte de la...