Philippe Frémeaux

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  • Fallecido el pasado 3 de agosto, fue editorialista de Alternatives Économiques y presidente de la cooperativa
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    La capacidad de los consumidores para cambiar el mundo es mayor de lo que se piensa. En el terreno agroalimentario, el crecimiento de la demanda de bio es tal que Francia importa hoy muchos productos que podrían perfectamente cultivarse en el país.

    El nuevo mundo se parece cada vez más al antiguo. El distintivo de En marche era la rapidez de ejecución. Pero seguimos esperando el plan contra la pobreza, la anunciada reorganización del sistema sanitario, el plan estratégico de la SNCF, la ley Pacto y la de las movilidades… 

    Nunca se abandona la tierra natal sin una razón. Y las razones económicas son las menos determinantes, siempre que sea posible vivir dignamente. Esa es la causa de que las regiones más pobres de Europa no se hayan vaciado de habitantes a pesar de que la libre circulación es la regla.

    El proyecto de ley Pacte es  un cajón de sastre  que recoge múltiples disposiciones  que responden a las expectativas patronales: reducción de los derechos sobre las transmisiones de empresa, elevación del umbral a partir del cual una empresa debe acudir a un auditor de cuentas o supresión de la obligación de informar a los asalariados en caso de cesión que introdujo la ley Hamon sobre la economía social y solidaria (ESS).

    Al anunciar la supresión de las cotizaciones sociales fijas aplicadas a los beneficios y la participación en las pymes, Emmanuel Macron abre la puerta a un nuevo empobrecimiento de los regímenes sociales y a una mayor flexibilidad de la remuneración de los asalariados.

    El Gobierno francés piensa aumentar el control de los parados y ser más eficaz a la hora de sancionar a los que rechazan ofertas de empleo que se consideren razonables. Es necesario controlar a los parados que cobran la indemnización por desempleo para garantizarse que buscan un trabajo.

    La reforma del bachillerato y la creación de Parcoursup, la nueva plataforma francesa de admisión en la enseñanza superior, transforman profundamente el bachillerato y las condiciones de acceso a la enseñanza superior.

    El Gobierno francés pretende destinar mil millones de euros de dinero público y privado a apoyar el desarrollo de la economía social y solidaria (ESS). Denominado French Impact, ese programa pretende favorecer el cambio de escala de las empresas sociales que desarrollan iniciativas enfocadas a mejorar nuestro bienestar y a hacer que la economía sea más sostenible.

    Alternatives Économiques mostró su satisfacción por la aprobación de la ley sobre los indicadores de riqueza complementarios del PIB dedicándole un dossier en otoño de 2015.

    Se dice que, al anunciar que el objetivo de reducir a un 50% la parte nuclear de la producción eléctrica francesa se retrasa hasta después de 2025, el ministro de Transición Ecológica y Solidaria, Nicolas Hulot, ha dado muestras de realismo.

    A riesgo de provocar a todos los que consideran que la vía del referéndum es el summum de la expresión democrática, a veces pienso que optar por una respuesta binaria a problemas complejos no provoca necesariamente un debate a la altura de lo que se está ventilando, ni un resultado que responda a las expectativas de los ganadores de la consulta.

    Los decretos de reforma de la ley laboral francesa tienen un objetivo: aumentar aún más la flexibilidad del mercado laboral. Van a disminuir los costes y riesgos ligados al despido de los trabajadores, incluso cuando éste carezca de una causa real y seria.

    El presidente francés, Emmanuel Macron, se considera la encarnación de un liberalismo progresista. Pretende reducir los corporativismos conservadores, que frenan la modernización del país. Estupendo. Llamemos, pues, su atención sobre un sistema sanitario que está pidiendo más eficacia y menos costes.

    La economía europea, y con ella la francesa, va mejor. Tras cinco años de casi estancamiento, el crecimiento podría alcanzar en Francia el 1,6% en 2017, según el Instituto Nacional de Estadística, Insee. 

    El presidente francés, Emmanuel Macron, quiere coger lo mejor de cada lado: la solidaridad a la izquierda y el sentido de la iniciativa a la derecha. Muy bien. ¿Pero es acaso una novedad? En nuestras democracias de mercado, todos los partidos de gobierno actúan, de hecho, para reducir (...)

    Marine Le Pen anunció su voluntad de poner orden en Francia. Pero, por el contrario, su elección habría precipitado a Francia en el desorden total. Porque la candidata del Frente Nacional, como el partido que ha heredado, lleva en su interior el germen del odio y de la división.

    A pesar del bajo precio del petróleo, la balanza comercial francesa arroja un déficit negativo de 45.000 millones de euros. ¿Quiere esto decir que la línea política  no es eficaz? Digamos que ha sido muy cara para tan  poco resultado, la reducción de las cotizaciones sociales (...)

    Se empiezan a conocer mejor los programas económicos de los diferentes candidatos a las elecciones presidenciales francesas. La política que propone Emmanuel Macron sigue la línea de la llevada a cabo en los últimos cinco años. El candidato de ¡En marcha! espera quedarse con los (...)

    Mientras el presidente norteamericano, Donald Trump, confirmaba su deseo de renegociar los acuerdos comerciales en los que está implicado Estados Unidos, Xi Jinping, su homólogo chino, abogaba en Davos a favor del libre comercio. No deja de tener gracia ver a un comunista (...)

    El tipo de cambio del euro respecto al dólar ha bajado considerablemente y se acerca a la paridad. Como de costumbre, los economistas nos han explicado a posteriori las razones de esa evolución. Su causa principal es el aumento de los tipos estadounidenses, lo cual atrae capitales, hecho (...)

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