España-Francia: vecinos en los antípodas
Los dos países lideran enfoques opuestos en la reforma de las pensiones exigida por Bruselas. Tras años de 'diktat' neoliberal, ¿vuelve el debate político en economía?
Cuando la Unión Europea (UE) acordó lanzar, en 2020, el gran fondo de reconstrucción Next Generation para paliar los estragos de la pandemia y, a la vez, impulsar transformaciones clave en las economías europeas, con una movilización insólita de 750.000 millones de euros, el entusiasmo generalizado ante esta decisión histórica quedó matizado en algunos sectores sindicales y de izquierdas por una cláusula inquietante incluida en la letra pequeña: los desembolsos iban a quedar condicionados a la reforma de las pensiones para garantizar su sostenibilidad futura.
En la neolengua habitual de la burocracia europea, el significado parecía apuntar hacia una sola palabra: recortes.
Desde la década de 1990, la UE, en sintonía con las grandes instituciones multilaterales, desde el Fondo Monetario Internacional (FMI) hasta la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), impulsa reformas en los sistemas de pensiones públicos. El objetivo declarado es garantizar su viabilidad ante el progresivo envejecimiento de la población, especialmente agudo en Europa y que se agravará en los próximos años como...