Sebastián Serrano

  • El poder de la revista está en TUS manos. Súmate a este proyecto cooperativo.

    Inicia tu sesión   o   Suscríbete

  • Puedes leer todavía 0 artículos gratis este mes.

    Este artículo sólo es posible con tu colaboración.
    Haz una donación
  • Publicaciones del autor

    La variante ómicron se extiende por el mundo con una rapidez que hace rememorar la primera oleada de contagios.

    Más vacunas y nuevas medicinas pueden permitir el control de la enfermedad en 2022, pero las reticencias a la vacunación dificultan el proceso.

    Dentro de la UE, los fallecidos en un país de muy baja vacunación como Rumanía multiplican casi por 50 los de España o Francia.

    Los países ricos acumulan vacunas en sus neveras, mientras que los más pobres apenas han iniciado sus campañas de inmunización.

    La inmunidad de grupo es ahora un espejismo por la mayor capacidad de infección de la nueva variante del virus y la limitada efectividad de las actuales vacunas.

    Algunos científicos proponen profundizar en la vía de la fuga accidental, al tiempo que Biden y sus aliados reclaman a la OMS otra investigación sobre el origen de la pandemia.

    EE UU pasa de acaparar dosis a presentarse como el gran suministrador del mundo, mientras que China expande sus ventas por todos los continentes.

    Inmunizar a la mayor parte de la humanidad este año no es una utopía, pero la lógica del poder lo pone difícil.

    El tránsito hacia una normalidad digna de ese nombre será difícil, aunque el certificado verde digital o los test rápidos puedan aliviar el camino.

    La pugna entre las inyecciones y los contagios provocados por las nuevas variantes determinará la evolución de la pandemia los próximos meses.

    Las campañas de inmunización están poniendo de manifiesto la extrema desigualdad a escala planetaria.

    Los datos obtenidos durante la atención sanitaria y su gestión para mejorar los tratamientos empiezan a considerarse un activo estratégico.

    Las primeras inoculaciones coinciden en Europa y EE UU con el mayor número de muertes desde que empezó la pandemia.

    Aunque el ritmo de las infecciones está bajando en casi toda Europa, el riesgo de una tercera ola planeará todo el invierno.

    Europa y EE UU afrontan otra fuerte ola con decenas de miles de contagios diarios mientras que China sigue libre del virus.

    Encuesta de 40dB para la Plataforma de medios independientes. 

    Si ahora se convocara un referéndum, la república partiría con ventaja sobre la monarquía en la campaña electoral. El 40,9% de los españoles apoya la forma republicana de gobierno, seis puntos por encima del 34,9% que prefiere la forma monárquica. La diferencia entre los que quieren o no que se convoque un referéndum para salir de dudas es aun mayor: el 47,8% que está a favor supera con claridad al 36,1% que está en contra. Estos son los principales resultados de un sondeo efectuado por 40dB, la empresa dirigida por la ex directora del CIS Belén Barreiro, para la Plataforma de medios independientes, a la que Alternativas Económicas se ha sumado para realizar la encuesta.

    Encuesta de 40dB para la Plataforma de medios independientes.

    Los españoles ubican a Felipe VI en la derecha del espectro político. En concreto, el conjunto de ciudadanos colocan al rey prácticamente en el mismo punto en el que se ubican a sí mismos los votantes del PP y ligeramente más hacia el centro de donde se autocolocan los de Vox. Los electores de Ciudadanos lo ven ligeramente a su derecha, los del PSOE, lejos a su derecha, y los de UP lo sitúan en la derecha extrema. Esta es una de las observaciones que se pueden extraer de los datos del sondeo sobre la monarquía que 40dB ha elaborado para la Plataforma de medios independientes.

    Sanidad debilitada, crisis política, desescalada precipitada, rastreo insuficiente y mala gestión propician la segunda oleada de la pandemia en España.

    La Comunidad de Madrid se ha consolidado como la indiscutible líder europea en contagios de covid-19. Los expertos han acabado acotando las principles causas: una desescalada demasiado rápida, la falta de médicos de familia y de rastreadores en una sanidad castigada durante años por los recortes, la incapacidad del Gobierno de la comunidad para tomar decisiones drásticas en el momento oportuno y adoptarlas cuando es tarde y sirven ya de poco.

    La pugna entre naciones por ser la primera en la meta contrasta con los esfuerzos de entidades supranacionales por garantizar que no falten dosis a los ciudadanos de los países pobres.

    Páginas