Y tú, ¿qué vas a hacer por el planeta?
El 20% de españoles siente ansiedad ligada al cambio climático. ¿Y si no se puede
ya hacer nada? Se puede.
El ser humano es, fuera bromas, una especie de superhéroe. Con tiempo y afán, ha logrado conseguir mayores impactos sobre el entorno que los derivados de la fuerza de volcanes, los meteoritos y las glaciaciones. Lástima que, ya sea por inconsciencia, necesidad o capricho, su fuerza e inercia, mal orientadas, hayan terminado provocando la desaparición de centenares de especies y el aumento en un 50% de las emisiones de CO2 en apenas tres siglos; lástima también que haya inventado otros gases como el hexafluoruro de azufre (su potencial de calentamiento es 23.500 veces mayor que el del CO2) o que haya multiplicado por 23 el ritmo de extracción de materiales para infraestructuras y construcción desde el año 1900.
Son algunos datos extraídos de Calor, un libro en el que Miguel Ángel Criado, cofundador de la web de noticias de ciencia, salud y medio ambiente Materia, ahora sección de El País, ha volcado toda una trayectoria de curiosidad, indagación, estudio y trabajo para explicarnos cómo está cambiando ya este país el cambio climático. Y cómo lo continuará cambiando, si no lo evitamos.
El repaso es prolijo: de la caída de los rendimientos de los olivares por la disminución de las precipitaciones a las muertes relacionadas con las olas de calor (especialmente mortífera la de 2003), pasando por la actividad de los mosquitos y por los graves incendios que prenden en lo peor de estas olas, cada vez más largas, intensas y tempranas. El ensayo, accesible, no solo ofrece datos de estudios científicos. También aporta apuntes históricos (como la influencia del clima en los grandes acontecimientos), referencias a sectores económicos como el turismo y algunas anécdotas personales que amenizan y sirven de introducción y contrapunto a lo anterior.
Desplazamiento al norte
Una idea atraviesa Calor: todo se mueve hacia el norte ante el incremento de las temperaturas. Las mariposas de Sierra Nevada y los anfibios del Sistema Central; la culebra bastarda, para desgracia de la lagartija de Valverde. Centenares de especies se desplazan en la misma dirección, en una especie de reorganización geográfica de seres vivos que pone en contacto entre sí a animales que antes no lo estaban, circunstancia que plantea más vías de expansión de virus. También las hayas y el piorno serrano migran a zonas elevadas. Hasta el agua, que solía bajar de las montañas, debe cambiar de dirección, y ahora se sube en camiones cisterna a la sierra de Gádor, porque el ganado que pasta en la cima no tiene qué beber. Y qué decir de los humanos viajeros: también empiezan a moverse hacia el norte; con suerte, hacia la desestacionalización.
Ojalá caigan Calor y su llamamiento a la responsabilidlad de cada cual a "no mirar hacia arriba" (por la película Don't look up) en manos de negacionistas mal informados.
Cooperativas y libertad
Un ensayo rescata la historia del republicanismo obrero en EE UU en el XIX
Con muy buen tino se edita ahora en castellano, una década después de su publicación en inglés, este trabajo de un politólogo de la Universidad de Brown que rescata la experiencia del cooperativismo del siglo XIX en EE UU, con un componente sociopolítico que aspiraba a llevar las ideas asociadas a la libertad republicana hasta las últimas consecuencias: lograr que todo el mundo, y no solo las clases adineradas, pudieran ser dueños de su propio destino. El libro es especialmente pertinente en épocas como la actual, de desorientación de la izquierda, a la que reconecta con una tradición que en España fue especialmente fértil a principios del siglo XX, con muchas conexiones con el movimiento anarquista, y con una vertiente actual muy práctica gracias al auge de la economía social y solidaria, de hondas raíces y que sigue apostando por crear empresas que ayuden a cambiar el mundo y a emancipar a la ciudadanía.
Cambio climático: aquí y ahora
Mapa muy documentado de las principales crisis ambientales en España
Los expertos sitúan a España como una de las zonas que más va a sufrir el cambio climático y, aunque la toma de decisiones estructurales para adaptarnos a la nueva situación se van aplazando —el turismo de masas globalizado sigue ganando peso en la economía —, los efectos ya son visibles… siempre y cuando elijamos verlos, claro. De visualizarlos va este libro, coordinado por el histórico periodista ambiental de La Vanguardia, Antoni Cerrillo, y con la participación de 16 autores, para poner el foco en los conflictos ambientales que ya vive nuestro país, de Doñana al mar Menor, pasando por el delta del Ebro y el infierno de las ciudades a 50 ºC en verano.
Los autores son periodistas de larga trayectoria que escriben cada uno sobre un terreno concreto que conocen bien y lo hacen, además, pertrechados de datos e informes rigurosos. La panorámica de conjunto es muy preocupante: convenía juntar todas las crisis, simultáneas y con un origen común, para tomar más conciencia de la situación real. Ya no basta con aceptar el problema, sino que es imprescindible asumir también la urgencia de hacerle frente de verdad y este libro es una buena contribución para el caso de España.
Imaginar un futuro verde
Nueve humoristas gráficos desarrollan sus ‘Ecotopías’
Todos los datos indican que, salvo un giro político inmediato, global y radical, la humanidad se encamina alegremente hacia los peores escenarios previstos por los científicos en el cambio climático. Los sectores ecologistas más concienciados con la situación de emergencia tratan de sacudir el tablero para estar a la altura del reto y lo hacen por todas las vías, incluidas las lúdicas, para intentar llegar a todos los públicos.
Esta iniciativa conjunta de la editorial Astiberri, especializada en cómic, y Greenpeace se propuso buscar un enfoque alejado de dramatismos, que a veces alejan a determinados públicos, y encargó a nueve humoristas gráficos — entre ellos, el cofundador de Mongolia y colaborador de Alternativas económicas, Darío Adanti— que imaginaran y desarrollaran sus Ecotopías: sus respectivos proyectos de futuro sostenible tras sobrevivir al cambio climático, en cómic, claro. El resultado es espléndido y una buena forma de sensibilizar a los más jóvenes en lugar de deprimirles.
El estado de la monarquía
Un ensayo pausado y sin servidumbres sobre el peso de la herencia en la institución
Ahora que se ha conmemorado, con gran fanfarria, la primera década de Felipe VI en el trono, y los grandes medios han coincidido en que la monarquía ha dejado atrás su crisis y está más que asentada, es muy oportuno este ensayo del periodista David López Canales, que mira los hechos de cara y con frialdad: ahí es cuando el relato oficial no acaba de cuadrar con el hedor de los “hechos probados”, tengan o no consecuencias penales.
Con estilo literario y sin servidumbres, el periodista repasa la pesada herencia que dejó Juan Carlos I y se pregunta hasta qué punto la institución puede desvincularse de ella.La maraña de turbias operaciones económicas, que beneficiaron a la familia real en su conjunto, tiene un papel central en el análisis, que busca promover un debate necesario que, sin embargo, los canales por donde transcurre la conversación pública oficial no dejan aflorar.
Sí: un mundo mejor es posible
La humanidad tiene una oportunidad única de corregir para siempre su destino
“Una hoja de ruta para cambiar el mundo” es, nada más y nada menos, el subtítulo de un libro sencillo pero profundo a la vez que Juan Torres López, catedrático de Economía de la Universidad de Sevilla y una de las principales referencias de la economía heterodoxa en España, ha escrito porque le “duele el mundo” y porque le preocupa el futuro de sus hijos y nietos.
Estamos ante un libro escrito, más que por un economista, por un humanista. Con 70 años cumplidos y en la recta final de su carrera académica, Torres López se resiste a dejarse llevar por el derrotismo y no renuncia a soñar con un mundo mejor. Su propósito, afirma, es mostrar que aunque el mundo de economía capitalista en el que vivimos ha traído consigo progresos extraordinarios y una indudable mejora de las condiciones de vida de gran parte de la humanidad, lo ha hecho a costa de infligir un daño terrible a la naturaleza y sin lograr que todos los avances alcancen por igual al conjunto de la población.
Para avanzar hacia una vida mejor para todos, Torres López consiera esencial cambiar una percepción del mundo basada en el individualismo y poner por delante valores universales como la justicia, la libertad y el entendimiento mutuo, que parecen olvidados en un cajón. La ciencia, asegura, nos permite afirmar que no vivimos en una realidad social inmutable y que es de sentido común aspirar a vivir en una realidad social diferente. No escatima el autor críticas a las fuerzas de izquierdas, que, a su juicio, han sido incapaces de articular proyectos de cambio atractivos para la mayoría.
A pesar de todo, Torres López cree que vivimos en un tiempo mejor que cualquier otro en el pasado y que tenemos ante nosotros la mayor oportunidad de cambio de la historia, pues vamos a disponer de una tecnología como la inteligencia artificial que, siendo bien utilizada, puede proporcionar una capacidad casi inagotable de transformación al ser humano.
De amor, deseo y prejuicios
Poesías, novelas y cuadros para entender la conducta y los sentimientos de las mujeres de entresiglos
De la madre abnegada a la lujuriosa mujer fatal, pasando por la viuda doliente, la esposa de Cristo, la perfecta institutriz o las mujeres que amaron a otras mujeres. Son algunas de las múltiples figuras que desfilan en Usos amorosos de las mujeres de entresiglos (1850-1914). Con el hilo conductor del amor —en la juventud, el conyugal, el divino, el materno, el que se vivió en los márgenes—, Rosa Elena Ríos Lloret aprovecha sus conocimientos, no solo en historia, sino en historia del arte, para ahondar en la representación de las mujeres en la cultura de la etapa analizada, marcada por prejuicios, misoginia y deseos latentes.
Desde la mirada masculina a la de las propias mujeres — Louisa May Alcott, Séverine, Sarah Goodridge... — he aquí un libro para comprender nuestra propia historia.
Ni víctimas ni villanas
No hay invasión de personas inmigrantes a punto de asaltar nuestras supuestas fronteras descontroladas
Es un mito. Y corren unos cuantos más. Seguramente con buena fe, pero sin ninguna evidencia de ello, está muy extendida la idea de que, para evitar que venga gente desesperada de otra parte del mundo, hay que ayudar a sus países de origen, más pobres, para que estos se desarrollen y su población no sienta la necesidad de emigrar. Es una de las historias preconcebidas que Heins de Haas desmonta con frialdad científica en un libro que cualquier responsable político, como mínimo, debería leer antes de pontificar sobre inmigración o refugiados.
Si hay algo que pone de los nervios a este catedrático de Sociología por la Universidad de Ámsterdam, que codirige el International Migration Institute de la Universidad de Oxford —del que es cofundador—, es eso de que haya que posicionarse "a favor o en contra" de la inmigración. Revela, subraya,cuán poco se comprenden las causas y las dinámicas de los movimientos de población, que hubo siempre.
La inmigración, para Haas, no puede abordarse como el gran problema ni como la gran solución. Lo único seguro es que existe una demanda sostenida de trabajadores migrantes en nuestras sociedades, en respuesta a la escasez de personas empleadas en ellas en la agricultura, la sanidad, la minería y la hostelería. Y la forma más efectiva de ayudar a los países de origen de quienes vienen es, según Haas, sus envío de remesas. No comprenderlo es no entender por qué fracasan las políticas migratorias.
Uno de los "mitos" más interesantes que analiza es la supuesta diferencia entre la actuación práctica de gobiernos de derechas, supuestamente menos favorables a la inmigración, frente a los de izquierda, supuestamente favorables a ella.
Una España más justa es necesaria
Una completa radiografía de las desigualdades acompañada de propuestas para construir un país mejor
España es un país profundamente desigual. Basten dos comparaciones para ponerlo de relieve: mientras que el 10% más rico de la población posee casi el 60% de la riqueza total, el 50% más pobre tiene menos del 7%. Y solo 1 de cada 10 hijos de obreros se gradúa en la universidad, algo que sí hacen 8 de cada 10 hijos de arquitectos e ingenieros.
Estamos ante el que probablemente sea el libro más completo sobre desigualdad publicado en España. En él, una treintena de especialistas en distintas disciplinas —economía, sociología, ciencias políticas…— hacen un diagnóstico del problema y ponen sobre la mesa propuestas para resolverlo. Casi todos pertenecen a la generación nacida en democracia y algunos han desarrollado carreras académicas de éxito en universidades europeas y estadounidenses.
Partiendo de las últimas investigaciones en varios campos de las ciencias sociales, los autores de los distintos capítulos contribuyen a rebatir tres mitos muy persistentes sobre la desigualdad: que igualdad y libertad son opuestos, que reducir la desigualdad significa no valorar el crecimiento individual y que la desigualdad es necesaria para el crecimiento económico. Por el contrario, sostienen, las sociedades desiguales no solo crean ineficiencias económicas, sino que tienen peores indicadores de satisfacción democrática, salud mental y física, inseguridad ciudadana y felicidad.
Prologado por Thomas Piketty, uno de los economistas de referencia de la socialdemocracia europea y autor del influyente El capital en el siglo XXI, el libro aborda seis de las grandes facetas de la desigualdad en España: su evolución en clave histórica; la falta de igualdad de oportunidades; la intersección de las desigualdades económicas con otras como el género, la edad o el territorio; la importancia de la educación como mecanismo igualador, y la política electoral y las políticas públicas.
A corto y a largo plazo
Para cambiar la realidad actual, los autores creen necesario combinar medidas que puedan aplicarse en el espacio de una legislatura con cambios estructurales. Entre las primeras, proponen 1) ahondar en políticas de garantía de ingresos como el ingreso mínimo vital (IMV); 2) reformar el sistema educativo para reducir la desigualdad en colegios y universidades; 3) implantar la idea de Piketty de crear una “herencia universal”, consistente en otorgar a todas las personas cuando lleguen a la mayoría de edad una suma de dinero para financiar proyectos con beneficio social: estudiar unas oposiciones, lanzar una iniciativa cultural, pagar la entrada de un piso o crear una empresa; 4) poner en marcha una profunda reforma fiscal que mejore la capacidad redistributiva y que reduzca la concentración de la renta y de la riqueza en España, y 5) mejorar la disponibilidad de datos tanto en el sector público como en el privado para tener análisis y políticas públicas de más calidad.
Las propuestas a largo plazo son tres: recuperar los principios que guiaron las economías occidentales durante los Treinta Gloriosos —los años posteriores a la II Guerra Mundial, cuando el pleno empleo y el estado de bienestar prevalecían sobre la estabilidad de los precios—; reforzar las comunidades que permitan “generar relaciones de capital cultural fuertes”, desde sindicatos a ONG y asociaciones de vecinos, y generar discursos capaces de demostrar que la desigualdad es fundamentalmente una decisión política para permitir cambios sociales profundos.
A modo de conclusión, los editores del libro llaman la atención sobre la necesidad de superar el modelo productivo imperante para poner en marcha una auténtica política industrial orientada al crecimiento inclusivo, que reduzca la dependencia de sectores precarios y poco productivos, como el turismo, y refuerce el papel del Estado como coordinador de la actividad económica, en línea con la idea de Estado emprendedor de la economista Mariana Mazzucato. Ello ayudaría, en su opinión, no solo a crear trabajos de mayor calidad y aumentar la resiliencia de la economía, sino que permitiría invertir en la transición ecológica hacia un mundo descarbonizado.
Aventuras al otro lado del charco
Retratos de seis catalanes de vida inverosímil en ultramar que son parte de la historia
Con ayuda de viejos mapas, entrevistas, documentación y testimonios de familiares, el periodista y guía de viajes Héctor Oliva busca el equilibrio entre la épica, la idealización y su propia brújula de aventurero a la hora de reconstruir la biografía de seis catalanes elegidos por su existencia “desmesurada” en ultramar, lejos del imaginario del indiano. Es el caso del agente del servicio de inteligencia NKVD Ramon Mercader, ejecutor de Leon Trotski por orden de Josef Stalin, en un relato en que interviene el ya fallecido Esteban Volkow, nieto del uno de los líderes de la Revolución rusa, a Fèlix Cardona, lo más parecido a un Indiana Jones autóctono.
Oliva, doctor en Derecho Político y enamorado de América, navega entre la historia, la anécdota y el libro de viajes en Quan el Català sortia a la mar, regalando andanzas y unas cuantas tropelías de otros personajes como el polémico virrey Manuel Amat, Pepe Figueres, Gaspar de Portolà y Facundo Bacardí