Comida

  • El último número de la revista argentina Crisis analiza, en su artículo principal, la expansión de la industria alimentaria en el país sudamericano (aunque la aplicación vale para el resto).

    Por (Economista y profesor de la UAB)
    Diciembre 2020

    Comer es la necesidad más esencial de todo ser vivo. Nuestra propia historia humana ha estado marcada por la forma de proveernos de alimentos. El núcleo de la revolución neolítica consistió en transformar el proceso de provisión de comida de una actividad azarosa —recolección, caza y pesca— a otra más controlada: agricultura y ganadería. Pasamos de ser buscadores de setas a hortelanos. Este fue el punto de despegue de la especie humana. Y aunque ahora a veces lo olvidamos, la comida ha seguido constituyendo uno de los ejes de nuestra vida real.

    El modo en que comemos afecta al planeta. Una alimentación más vegetariana y menos carnívora, con productos de temporada, de cercanía, y elaborados con respeto al entorno nos asegura calidad medioambiental y de salud.

    Lo que comemos repercute no sólo en nuestra salud, sino también en el ecosistema. Según la FAO, el 30% de las emisiones que inciden sobre el calentamiento global están vinculadas a la forma en que se produce, distribuye y consume la comida.

    Habitualmente se achaca a la agricultura la responsabilidad del 14% de los gases de efecto invernadero. Para Ecologistas en acción, si se tiene en cuenta por ejemplo la energía utilizada, estas emisiones pueden superar el 30% de las totales. La recomendación es comprar no sólo ecológico, sino también de cercanía.

    El consumo de carnes rojas ha pasado de 44 millones de toneladas mundiales anuales en 1959 a 284 millones en 2009. Cada kilo de carne de vacuno intensivo requiere 20.000 litros de agua y contamina ríos y litorales. No deberíamos comer tanta carne y, de hacerlo, es mejor ecológica. Cuesta más cara, pero en el presupuesto mensual puede no serlo tanto, si se reduce el consumo.

    Como en todo el universo de la economía colaborativa, en la cocina también encontramos iniciativas de corte totalmente distinto. Algunas reflejan el esfuerzo compartido de los miembros de comunidad para que ningún conciudadano se quede sin plato en la mesa. Pero la mayoría no tienen (...)

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