Telefonía

  • El español medio cambia de teléfono móvil cada 18 meses, lo que significa que todos los años se desechan unos 20 millones de aparatos.  La inmensa mayoría de ellos funciona sin problemas y podrían utilizarse durante mucho más tiempo, pero el gusto por la novedad y las campañas de marketing de las grandes marcas acaban imponiendo su ley.

    Todo el mundo parece condenado a depender de las grandes multinacionales si quiere un teléfono móvil con acceso a Internet. Sin embargo, en Reino Unido operan con éxito cooperativas en las que el usuario del teléfono no es solo un usuario que intenta como puede que le atienda alguien del servicio de atención al cliente, sino un socio que participa en las asambleas de la compañía para decidir a qué destinan los excedentes, si los hay. Este modelo acaba de llegar también a España.

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