Crisis económica

  • Por (Director fundador y editorialista de Alternativas Económicas)
    Abril 2021

    El aumento de la deuda pública a consecuencia de la actual pandemia y de la crisis bancaria de 2008 ha superado el 122% del producto interior bruto en España y el 206% en Grecia. La montaña de endeudamiento se ha agigantado también en Italia (156%) y Francia (117%). Son niveles desconocidos desde la Segunda Guerra Mundial que amenazan la financiación del estado de bienestar y desvirtúan por irreales las reglas europeas, que limitan la deuda pública al 60% del PIB.

    Yanis Varoufakis perdió el pulso con Bruselas (su propio jefe le sacrificó), pero paradójicamente acabó convirtiéndose en una especie de celebridad global. Ello le supone contar con un potente altavoz que amplifica su mensaje, pero probablemente a costa de devaluar su autoridad como economista de máximo nivel, que lo es.

    Sammy Davis Jr., fantástico showman y amigo inseparable de Frank Sinatra, tenía una frase para explicar que su vida no había sido fácil: “Soy negro, judío y tuerto, ¿necesito algo más?”. Lo de ese hombre era complicado, cierto. Pero siempre hay alguien que lo tiene peor. Ahora mismo, cualquiera que pueda decir “soy mujer, joven y española” está en condiciones de subir al podio de las dificultades.

    Las empresas y las entidades de la economía social suelen salir reforzadas de las crisis. La pandemia pone ahora a prueba su flexibilidad y su capacidad de aguante. También da visibilidad a sus soluciones creativas y a su modo distinto de hacer negocios. 

    El temor a que una oleada de quiebras frene la recuperación lleva al Gobierno proporcionar ayudas directas a los negocios más castigados por la pandemia.

    Para limitar los estragos de la pandemia, que con tanta dureza golpea a EE UU, el nuevo presidente propone un plan de ayuda de 1,9 billones de dólares. ¿Será suficiente?

    La vuelta a la normalidad de la primera industria nacional, clave para la reactivación de la economía, va a depender del ritmo y eficacia de las campañas de vacunación.

    Por (Director fundador y editorialista de Alternativas Económicas)
    Diciembre 2020

    La pandemia de covid-19 está acelerando cambios profundos en nuestras vidas, en la economía y la sociedad entera. El impacto inmediato ha sido la pérdida de 1,6 millones de vidas, el desempleo y la pobreza. Al mismo tiempo, la pandemia está precipitando una profunda transformación social mediante una intensa implementación de las nuevas tecnologías. Para afrontar este gran desafío, el mercado ha sido completamente impotente, y solo una decisiva intervención pública y un mayor papel de la ciencia han paliado parcialmente los daños.

    Por (Periodista)
    Diciembre 2020

    Los jinetes del apocalipsis no suelen cabalgar solos. Ya hemos visto que la pandemia traía consigo una recesión súbita y brutal, con el consiguiente desempleo masivo. Asumo el papel de agorero para formular una profecía que no tienen por qué tomarse en serio: si yo pudiera adivinar el futuro no me dedicaría, evidentemente, a escribir estas cosas. Insisto, lo más probable es que me equivoque. Pero me arriesgo a decir que en 2021 trotará sobre la economía mundial un jinete al que no veíamos desde hacía mucho, mucho tiempo. Hablo de la inflación.

    La crisis derivada de la pandemia trunca de nuevo las expectativas laborales y vitales de las nuevas generaciones.

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