La globalización salva vidas; los egoísmos nacionales las destruyen
La actitud de EE UU y China no augura mejoras en la gobernanza internacional.
La actitud de EE UU y China no augura mejoras en la gobernanza internacional.
Entrevista a Alain Supiot (Nantes, 1949). Profesor de Derecho en la Universidad de Nantes y miembro del Instituto Universitario de Francia. Especialista en Derecho del Trabajo y Seguridad Social.
La covid-19 pone de manifiesto la necesidad de repensar el modelo productivo actual y reducir la dependencia externa.
La crisis del coronavirus no va a suponer la muerte de la globalización, pero sí va a transformar el modo en que se mueven los bienes, la información y las personas.
La crisis del coronavirus va a transformar el modo en que se relacionan las economías. Nos encaminamos hacia una nueva globalización.

La crisis del coronavirus no va a suponer la muerte de la globalización, pero sí va a transformar el modo en que se mueven los bienes, la información y las personas.
La covid-19 pone de manifiesto la necesidad de repensar el modelo productivo actual y reducir la dependencia externa.
Entrevista a Alain Supiot (Nantes, 1949). Profesor de Derecho en la Universidad de Nantes y miembro del Instituto Universitario de Francia. Especialista en Derecho del Trabajo y Seguridad Social.
La actitud de EE UU y China no augura mejoras en la gobernanza internacional.
El reto es investigar en vacunas y medicamentos con los que combatir el virus e implementar un sistema diagnóstico asequible y continuado en el tiempo.
El mundo y la prisa que conocimos hasta el principio de 2020 han cambiado de forma dramática. La covid-19 es una enfermedad que ataca a los individuos, a las economías —por ejemplo, aumentando el número de personas en el mundo que sufrirán hambre crónica o que perderán su trabajo— y a la sociedad.
Los primeros estudios muestran que, además de en los pulmones, algunos infectados pueden sufrir daños en el corazón, los riñones y el cerebro.
La mayoría de los científicos creen que lo mejor es la colaboración para avanzar con la mayor rapidez posible. Es una cuestión de supervivencia.
Contra un virus que no sabe de fronteras se han unido investigadores de todo el mundo en la mayor movilización científica de la historia.
La mayoría de los científicos creen que lo mejor es la colaboración para avanzar con la mayor rapidez posible. Es una cuestión de supervivencia.
Los primeros estudios muestran que, además de en los pulmones, algunos infectados pueden sufrir daños en el corazón, los riñones y el cerebro.
El mundo y la prisa que conocimos hasta el principio de 2020 han cambiado de forma dramática. La covid-19 es una enfermedad que ataca a los individuos, a las economías —por ejemplo, aumentando el número de personas en el mundo que sufrirán hambre crónica o que perderán su trabajo— y a la sociedad.
El reto es investigar en vacunas y medicamentos con los que combatir el virus e implementar un sistema diagnóstico asequible y continuado en el tiempo.
La Exclusiva, una pequeña empresa que combate la despoblación en Soria y en Burgos, entierra la idea de que la inversión de impacto tiene que ver solo con la innovación tecnológica. "Nosotros hemos inventado la logística social, un modelo de negocio que no existía: aseguramos el abastecimiento en zonas rurales", dice con orgullo indisimulado Victoria Tortosa, fundadora de un proyecto del que viven cinco personas.
Las empresas que resuelven problemas sociales atraen cada vez a más inversores, aunque ofrezcan menos rentabilidad financiera.
Al capital riesgo le crece un hermano menor. Son fondos para proyectos empresariales que resuelven problemas y operan con criterios de mercado.

La determinación y la motivación del padre de una niña con epilepsia han sido el motor principal que explica la historia de MJN. Se trata de un proyecto cofundado por dos ingenieros y un economista que llevan años intentando desarrollar un dispositivo que permita avisar a las personas que sufren la enfermedad de que, en pocos minutos, van a tener un ataque.
Entrevista: Es director ejecutivo de Hello Europe. Se trata de la iniciativa de migraciones de Ashoka, la mayor red de emprendedores sociales del mundo, 3.500, de los que 36 están en España. Clewett se encarga también del desarrollo de estrategia de Ashoka en España.
Un instrumento ideal es el préstamo participativo, que tiene un plazo definido y ofrece un interés indexado al resultado.
Las empresas que resuelven problemas sociales atraen cada vez a más inversores, aunque ofrezcan menos rentabilidad financiera.
La Exclusiva, una pequeña empresa que combate la despoblación en Soria y en Burgos, entierra la idea de que la inversión de impacto tiene que ver solo con la innovación tecnológica. "Nosotros hemos inventado la logística social, un modelo de negocio que no existía: aseguramos el abastecimiento en zonas rurales", dice con orgullo indisimulado Victoria Tortosa, fundadora de un proyecto del que viven cinco personas.
Un instrumento ideal es el préstamo participativo, que tiene un plazo definido y ofrece un interés indexado al resultado.
Entrevista: Es director ejecutivo de Hello Europe. Se trata de la iniciativa de migraciones de Ashoka, la mayor red de emprendedores sociales del mundo, 3.500, de los que 36 están en España. Clewett se encarga también del desarrollo de estrategia de Ashoka en España.
La determinación y la motivación del padre de una niña con epilepsia han sido el motor principal que explica la historia de MJN. Se trata de un proyecto cofundado por dos ingenieros y un economista que llevan años intentando desarrollar un dispositivo que permita avisar a las personas que sufren la enfermedad de que, en pocos minutos, van a tener un ataque.
La tecnología 5G está topando con el rechazo de sectores de la población preocupados por sus eventuales efectos sobre la salud. La contestación se aglutina en el Movimiento Stop 5G y ha logrado frenar el despliegue incluso en el país que, tras Corea del Sur, va por delante: Suiza. Ginebra, Neuchâtel y Vaud optaron por moratorias el año pasado. Desde entonces, las protestas ciudadanas han ido a más.
Para reducir el impacto del sector digital en el medio ambiente hay que cambiar de mentalidad y abrir canales de reutilización de productos y materiales.
La multiplicación de equipos y de usuarios va a aumentar todavía más la expansión digital, y también su impacto negativo para el planeta.
El último salto tecnológico llega envuelto en peleas geopolíticas y temores sobre seguridad, privacidad, brecha digital, salud y medio ambiente.
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