Oráculo impertinente

  • La economía es ciencia y es ficción. Más ficción que ciencia, a veces. ¿Quieren ejemplos? Muchísima gente considera que si Adolf Hitler se hubiera retirado en 1939, antes de la guerra y el genocidio, sería aún hoy el mayor héroe de Alemania. Por aquello del milagro económico y las (...)

    Por (Periodista)
    Junio 2016

    Hace tiempo hablamos aquí de la prima de riesgo. Se trata de un concepto fácil: cuanto más pobre o endeudado está alguien, más caro se le presta el dinero. El acreedor trata de compensar con unos intereses altos el peligro de no recuperar el crédito. La cosa tiene su lógica. En estos (...)

    Por (Periodista)
    Mayo 2016

    Pensemos, por una vez, en grande. En los mismos términos que propone Sapiens, de Yuval Noah Harari, un libro extremadamente interesante. ¿Cuál es el objetivo primordial de nuestra especie? Suele decirse que la reproducción y la perpetuación. Pero no. Lo esencial es la cohesión, sin la (...)

    Dentro de una disciplina tan errática y subjetiva como la economía, el elemento menos predecible es el humano. Aunque son las personas, con su talento y sus mitos religiosos y culturales, las que fabrican (o destruyen) los sistemas sociales, la riqueza y el bienestar, nunca es posible adivinar (...)

    La libertad y la justicia nos parecen, en general, valores absolutamente positivos y complementarios. Pero, puestos en práctica, no son ni lo uno ni lo otro. La práctica es la economía, un terreno mundano y bastante lioso en el que los conceptos abstractos sirven de poco. Veamos. No se ha (...)

    La economía es considerada una ciencia. Pero no se me alarmen: incluso el periodismo y la publicidad han llegado a ser calificados, universitariamente, como Ciencias de la Información. La economía es tan científica como la política o la sociología. Es decir, poco. Incluso su rama más (...)

    Por (Periodista)
    Enero 2016

    Un buen economista que se pone a cavilar suele tener mucho peligro. Desde hace algún tiempo, varios economistas juguetean con una explicación para la falta de crecimiento en los países ricos: nos falta, dicen, una buena guerra. No por las viejas razones keynesianas, lo del gasto público y el negocio de (...)

    Por (Periodista)
    Diciembre 2015

    La  Navidad, como todo, tiene una concisa definición económica: es la época en que se compran los regalos de este año y se paga con dinero del año próximo. Eso supone deuda, queridos amigos. Lo cual, a su vez, representa la contribución de cada uno a la única causa realmente (...)

    Por (Periodista)
    Noviembre 2015

    La economía, queridos amigos, tiene una médula darwinista. Como la vida misma. Y no creáis que me refiero solamente al capitalismo, porque las experiencias socialistas conocidas hasta la fecha resultaron de un darwinismo tan áspero como la policía húngara. En el universo económico, como la vida, importa mucho ser fuerte y adaptable. A corto plazo, lo esencial es la fortaleza.

    Por (Periodista)
    Septiembre 2015

    El lector perspicaz habrá percibido ya que la economía mundial no marcha del todo bien. Tal vez el lector haya llegado a intuir, incluso, las dos cuerdas que forman el nudo que nos ahoga: la cuerda de la deuda excesiva y la cuerda del crecimiento escaso. Pongámonos la gorra (...)

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